jueves, 29 de mayo de 2008
1.3 Ausencia deportiva de las mujeres
En definitiva, el machismo en el deporte constriñes tanto a las mujeres como a los hombres. Cuando son éstos los que practican deportes que no coinciden con los masculinos, como la gimnasia, son vistos como afeminados y poco viriles y son socialmente penalizados. Por lo tanto, el machismo tradicional empobrece la práctica deportiva, impidiendo el desarrollo de todas las potencialidades humanas.
Es evidente que las diferencias biológicas existen, pero esto debe llevarnos a plantear que cada persona debe ser evaluada y considerada individualmente, teniendo en cuenta su sexo, edad y condición física, creando nuevas reglas que no tachen de inferior ni a mujeres un a hombres, sino diferentes.
El deporte de alta competición, son los Juegos Olímpicos como máximo exponente, está tan mediatizado por intereses económicos y políticos que se hace muy difícil introducir cualquier reflexión sobre nuevas reglas, aunque hemos visto recientemente en Atlanta cómo se han incorporado algunas novedades como el "softball" (deporte parecido al béisbol pero con diferentes dimensiones) y ha entrado por vez primera el fútbol practicado por mujeres (con un gran menosprecio informativo por parte de los medios de comunicación españoles).
No se trata de crear nuevos mitos de igualdad absoluta ignorante de las diferencias, pro éstas deben servir para enriquecer a las personas, permitiendo una elección más libre del tipo de actividad físico-deportiva que se desee practicar.
Es quizás en el deporte de tiempo libre donde la innovación tenga más posibilidades. La marcha o el paseo como actividad física, el baile, los deportes de riesgo y aventura, desarrollan nuevos valores como son la expresividad, la comunicación, el respeto a la naturaleza, el placer, sin marcas o listones que clasifiquen a las personas.
Puede que el enriquecimiento venga con el desarrollo de un nuevo modelo deportivo "expresivo", que no considera la actividad deportiva como un mero instrumento de obtención de marcas y premios, donde hay vencedores y vencidos, sino como un fin en sí misma, donde el conocimiento y disfrute del propio cuerpo, el placer del movimiento y de la cooperación jueguen un papel importante.
1.2 Preferencias femeninas
Es la trasnochada cultura machista la que desarrolló ciertos mitos asociados al deporte y las mujeres, y que, en cierta forma, siguen funcionando en nuestro inconsciente colectivo.
Según Eitzen y Sage, estos mitos han mantenido apartadas a la gran mayoría de las mujeres de la mayor parte de los deportes. En España, durante el período franquista fueron argumentos ampliamente utilizados para evitar la práctica de los deportes más "masculinos" por parte de las mujeres.
El primero de ellos, la masculinización a través del deporte, no se sustenta en nada más que en la aceptación del modelo cultural tradicional que asocia lo masculino con fortaleza y lo femenino con fragilidad. Hoy no puede asociarse musculación exclusivamente con lo masculino, ya que se ha extendido la imagen de la mujer musculada como una opción más. El segundo mito señala que el deporte es perjudicial para la salud de la mujer. No sólo esto no está demostrado empíricamente, sino que hoy en día lo que se defiende es que el deporte es beneficioso tanto para hombres como para mujeres practicado moderadamente, y que comienza a resultar peligroso cuando se sobrepasan ciertos límites. El tercero de los mitos se refiere a que las mujeres no tienen aptitudes para el deporte. Este mito se ha ido derribando progresivamente a medida que las mujeres han ido introduciéndose en los diferentes deportes. Nótense las medallas de las recientes Olimpiadas de Atlanta se las deportistas españolas en judo y vela (además de gimnasia rítmica).
La diferente participación deportiva en España, entre hombres y mujeres, ha sido analizada en varios estudios. De forma sintética podemos señalar que las mujeres españolas prefieren practicar actividades físico-deportivas como la natación, el tenis y la gimnasia, es decir, deportes que no contradicen el modelo femenino tradicional, como hemos visto; por otra parte, practican menos deportes y con menor frecuencia que los hombres, así como asisten en menor medida a espectáculos deportivos. También su actividad deportiva se relaciona con la de sus hijos en mayor medida que la de los hombres.
1.1 LAS IMÁGENES DE LAS DEPORTISTAS EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Previamente a analizar el tratamiento que conceden los medios de comunicación a la mujer deportista, ó relacionada con alguna faceta del deporte, se hace necesario conocer en qué medida está presente la mujer en los diferentes ámbitos del deporte y cómo ha llegado a esta situación.
El mundo del deporte ha estado tradicionalmente reservado al hombre en todos sus ámbitos (práctica, docencia, gestión…) y sin pretender realizar un recorrido histórico detallado, sino únicamente dar unas pinceladas del mismo, destacaríamos como ejemplo la evolución de la presencia de la mujer, en uno de los mayores exponentes del deporte de hoy en día: Los Juegos Olímpicos.
Tal como decía el Barón Pierre de Coubertin, impulsor y creador de los Juegos Olímpicos Modernos: “el lugar de la mujer en los Juegos Olímpicos es para adornar al vencedor con la corona de laurel”, y así en la 1ª Edición de los JO en Atenas 1896 no participan mujeres, en la 2ª Edición Paris 1900, ya participan algunas cuya presencia es meramente testimonial, hasta llegar en los últimos JO en Atenas 2004, después de un duro recorrido de 108 años, a una situación de equilibrio:
• 301 pruebas (166-55% masculinas, 125- 41% femeninas, 3% mixtas) y un 44,8 % de participación de Mujeres (parecida a la cifra del equipo español)
• En 1 deporte – Boxeo - , y 1 especialidad de Lucha – la Grecorromana – no existe la participación femenina.
• Y en 2 Especialidades - Gimnasia Rítmica y Natación Sincronizada - no existe la participación masculina.
• El resto de diferencias entre el número de pruebas masculinas y femeninas estriba en que en algunos deportes, aún hay pruebas masculinas que no se disputan en versión femenina (el cuatro sin ligero en Remo, la Americana en Ciclismo de pista, el K4 sobre 1000 metros en Piragüismo, etc.)
Y se ha puesto de ejemplo el deporte olímpico porque realmente constituye una referencia para el resto de los deportes; las Federaciones Internacionales de las diferentes disciplinas deportivas siguen su estela, y se puede afirmar que la evolución de la presencia de la mujer en todas ellas, está siendo muy similar a la recorrida en la trayectoria olímpica.
Se hace necesario igualmente dibujar cuál es la presencia de la mujer en el deporte español y cuál ha sido su evolución hasta llegar a la situación actual.
Históricamente en España, igual que ocurría fuera de nuestras fronteras, el mundo del deporte era tradicionalmente un mundo masculino y fue con la instauración de la II República en 1931, cuando la mujer española comienza su incorporación plena al mundo del deporte, situación que queda frenada drásticamente cuando se impone el franquismo, dónde el papel de la mujer en el ámbito del deporte queda reducido a tener un cuerpo saludable para poder cumplir su rol de madre.
La situación actual está condicionada por este retraso respecto al resto del mundo occidental, y aunque se puede afirmar que en el deporte de alta competición la situación está bastante equilibrada (57% de hombres y 43% de mujeres en el último equipo olímpico español), en el resto de ámbitos del deporte la situación está aún lejos de la igualdad:
• Práctica General: según el último informe sobre los hábitos deportivos de los españoles, de Manuel García Ferrando, el 41% de los hombres hacen por sólo el 26% de las mujeres.
• Deporte Extraescolar: 30% de mujeres
• Deporte Federado: 16,2 % de mujeres
• Gestión Deportiva: alrededor del 7% en el ámbito Federativo
Sin embargo para el tema que se va a analizar, es válido ese aparente
Equilibrio del 57%-43%, entre hombres y mujeres.
En principio, sobre la población en la que puede recaer la noticia deportiva, existe un equilibrio de representación entre sexos. El problema, si no se habla de las mujeres en el deporte no es que no estén ó de que estén en un número inferior, puesto que estos porcentajes nos hablan de equilibrio entre hombres y mujeres. Y aunque no es habitual aún, ya se empiezan a presentar casos de mayoría de mujeres (por ejemplo en el equipo olímpico de Gimnasia en Atenas 2004, compuesto por 13 mujeres y 6 hombres)
Hay equilibrio en la participación en la Alta Competición, y la Alta Competición, el deporte de élite, es fundamentalmente lo que reflejan los Medios, pero aquí aparece un parámetro limitante que es el interés social del deporte, y los deportes con alto componente de interés social, se limitan prácticamente al ámbito masculino.
Otro aspecto limitante y muy relacionado con el anterior es el factor FÚTBOL, que sobrepasa la dimensión deportiva y se transforma en Espectáculo, con todas las connotaciones que ello lleva. El FÚTBOL ocupa y “se come” gran parte del tiempo ó espacio dedicado al resto de deportes.
Por tanto a priori y partiendo de un cierto equilibrio inicial, ya se prevé que no va a ser tal.
Esto matiza los resultados de un informe realizado por el Instituto de RTVE que muestra que los deportistas son las personas más mencionadas y entrevistadas en los informativos, por detrás de políticos; ya que posiblemente los deportistas a los que se refiere dicho informe, sean casi exclusivamente futbolistas de sexo masculino.
Una vez expuesta cuál es la presencia real de la mujer en el mundo del deporte actualmente, se puede ir analizando cuánto y cómo se refleja en los Medios.
Las mujeres tenemos la sensación de que el deporte femenino no es seguido por los Medios, así decía Nieves Ucendo en un estudio realizado sobre Mujer deportista en los Medios en 2001
: “las mujeres que hacen deporte parecen invisibles. No están para los medios. No aparecen. No venden. Y si no vendes, no existes. Sólo en tiempo de Olimpiada es posible seguir el deporte femenino en los medios de comunicación generales, ó bien cuando una mujer gana una competición de altísimo nivel…”
Personalmente siempre he tenido esta sensación, generada por escuchar las noticias ó retransmisiones deportivas en televisión y por una lectura diaria de los principales periódicos deportivos, aplicando una cierta perspectiva de género. Y aprovechando una invitación del Instituto Oficial de Radio y Televisión, para asistir como representante del Consejo Superior de Deportes, a una mesa redonda sobre el tratamiento que los Medios dan a la mujer deportista, realicé una búsqueda de datos - obtenidos de una forma sencilla, sin llegar a profundizar en las diferencias entre unos y otros - para confirmar dichas creencias ó sensaciones, con datos objetivos.
Los estereotipos sociales tradicionalmente ligados a la feminidad, como la pasividad y la sumisión, junto a unas diferencias biológicas mal interpretadas siguen limitando la actividad físico-deportiva de las mujeres. Ellas practican menos deportes y con menos frecuencia que los hombres, inclinándose además por la natación, el tenis y la gimnasia, como prácticas que no contradicen el modelo femenino tradicional.
Nuestra cultura occidental ha defendido hasta hace bien poco tiempo que las mujeres no sólo eran diferentes a los hombres, sino inferiores. Los estereotipos tradicionalmente ligados a la feminidad (pasividad, sensibilidad, sumisión) y a la masculinidad (actividad, dureza, agresividad) siguen estando vigentes en cierta medida y han ejercido una fuerte influencia en el ámbito del deporte. Las diferencias biológicas mal interpretadas, o intencionadamente interpretadas, han sustentado normas de comportamiento que han supuesto para las mujeres una importante limitación del conocimiento y uso del propio cuerpo, así como han limitado su actividad físico-deportiva.
Como señala J. Hargreaves, la hegemonía masculina en el deporte es más resistente al cambio que cualquier otra área de la cultura. El modelo deportivo dominante sigue siendo el modelo "instrumental", donde la racionalidad preside el proceso de mejora continua, bajo el conocido principio de citius, altius, fortius; el cuerpo es un mero instrumento de consecución de metas, de batir récords, sin tener en consideración sus emociones, sentimientos, esperanzas, ansiedades y recuerdos.
Así, el deporte es el ámbito social perfecto para escenificar la identidad masculina: agresión y rivalidad bajo unas determinadas reglas, una violencia admitida dentro del juego de Klein.
El deporte moderno ha sido desde su orígenes (en la Inglaterra del siglo XIX) un ámbito de hombres y para hombres. Las mujeres se han ido incorporando a medida que han accedido a otros espacios y actividades públicas, pero siempre bajo la amenaza del listón masculino que las ha situado por debajo de la marca.
Las interpretaciones más radicales sobre el machismo en el deporte lo definen como una expresión del sentimiento de inferioridad de los hombres frente a las mujeres, necesitando competir entre ellos y demostrar quién es el mejor para compensar su falta de autoconfianza. Las bases del machismo en le deporte se sustentan en la idea de que si existe una ámbito en el que no existen dudas sobre las diferencias biológicas entre hombres y mujeres (y sobre la superioridad masculina), ése es el deportivo. En una sociedad donde las mujeres reivindican y consiguen incorporarse a muchos ámbitos en igualdad de condiciones, el mundo deportivo permanece como reducto de difícil acceso, sustentando en la diferencia biológica.
El deporte, como conducta corporal y social aprendida, juega un papel central en la construcción y consolidación de la jerarquía existente entre los géneros, porque está estrechamente asociada con lo natural, con lo "obvio" Messner.
La identidad masculina y femenina se conforman socialmente aprendiendo pautas de comportamiento desde la más temprana infancia ("jugar con muñecas es de niñas", "los niños son más brutos"...), y en este proceso los aprendizajes motores y de utilización y percepción del propio cuerpo forman parte muy importante ("niña no te muevas tanto"...).
miércoles, 28 de mayo de 2008
Portada
EL MACHISMO EN LOS DEPORTES
Johana Patricia Ramos Rodríguez
Estadística
Luis Roberto Restrepo
Junio
Undécimo
Liceo U de M
Medellín
2008
Tabla de contenido
Introducción
1. Recolección de información
1.1 Las imágenes de las deportistas en los medios de comunicación
1.2 Preferencias femeninas
1.3 Ausencia deportiva de las mujeres
2. Problema
3. Objetivos
3.1 General
3.2 Específicos
4. Unidad de investigación
4.1 ENSAYO: el judo femenino y el machismo ¿gusto o necesidad?
4.2 El cuerpo femenino en los deportes
5. Hipótesis
6. Instrumento de recolección de información
7. Conclusiones
8. Glosario
9. Bibliografía
10. Anexos
Anexo 1
- Encuestas resueltas
Anexo 2
- Tabulación manual
- Tabulación digital
Anexo 3
- Gráficas manuales
- Gráficas digitales
Tabla de gráficas
Gráficas manuales
- Gráficas: 1. ¿Sabia usted que existe el judo femenino? y 2. Para usted el judo es...
- Gráficas 3. Cree usted que el judo femenino en comparación al masculino es: y 4. Usted cree hoy en día el machismo en los deportes es:
- Gráficas 5. Cree usted que el judo y el karate son: , 6. ¿Por qué crees que las personas practican el judo? y 7. Cree usted que las mujeres que practican el judo son:
- Gráficas 8. Usted cree que las mujeres en los deportes son:, 9. ¿Cree usted que las mujeres podrían llegar a ser mejores que los hombres en el judo u otro deporte? y 10. Usted ha practicado judo...
Gráficas digitales
- Gráficas 1. ¿Sabia usted que existe el judo femenino?, 2. Para usted el judo es..., 3. Cree usted que el judo femenino en comparación al masculino es: y 4. Usted cree hoy en día el machismo en los deportes es:
- Gráficas 5. Cree usted que el judo y el karate son: , 6. ¿Por qué crees que las personas practican el judo?, 7. Cree usted que las mujeres que practican el judo son: y 8. Usted cree que las mujeres en los deportes son:
- Gráficas 9. ¿Cree usted que las mujeres podrían llegar a ser mejores que los hombres en el judo u otro deporte? y 10. Usted ha practicado judo...
Introducción
Exigir los derechos de las mujeres no significa hacer a un lado los hombres, ni siquiera ser como ellos, cada género es infinitamente valioso. Por lo tanto las dos partes deben recibir bienestar y la libertad que les corresponde, no solo como mujer o hombre, sino como seres humanos que somos.
Se ha generalizado la idea de que las mujeres que practican un deporte, solo lo hacen para mantener un cuerpo delgado, o como es el caso del judo que son mujeres a las que su apariencia física no les interesa, que se comportan como hombres o que son lesbianas.
El siguiente trabajo se realiza basado en las distintas opiniones que expertos, deportistas y mujeres tienen acerca del machismo, encuestas y diversas investigaciones que se han hecho para saber el lugar que aun ocupa la mujer no solo en el ámbito deportivo, sino también en la sociedad.
1. Recolección de información
Los miedos que el feminismo despierta llevan el sentido común a distorsiones de sus teorías y a creer en un objetivo único: la destrucción de los hombres y la representación social de la mujer que quiere tomar el lugar de ellos. Podemos constatar en la nota explicativa que el autor emplea para justificar que "los usos del cuerpo" no serán tratados en igual medida para las mujeres y los hombres en el texto, intitulado: "La construcción cultural del cuerpo femenino o el riesgo de transformarse chicas en 'antas'". Daolio (1995: 101), dice:
Esa es justamente la crítica más contundente que el llamado 'feminismo' ha recibido. Al rebelarse contra el poder del 'machismo', algunas militantes del 'feminismo' pasaron a reivindicar los mismos derechos para las mujeres, creyendo en la falsa premisa de que hacer las mismas cosas es condición para la igualdad entre hombres y mujeres.
La primera cuestión que debemos recordar es que no podemos hablar sobre feminismo como un conjunto homogéneo de ideas, tesis y reivindicaciones, pues su historia es fichada por la pluralidad, diversidad y, principalmente, novedad, ya que muchas de sus marcas todavía están por aparecer en lo social. Muchos son los autores contemporáneos que lo reconocen como hecho histórico que marcó el siglo XX. Hobsbawn, Guattari y Stuart Hall, son algunos de esos ejemplos. Otra cuestión importante a ser recordada es que el reconocimiento de algunas de las conquistas políticas del feminismo no representa el reconocimiento de la amplitud de ese movimiento, ni siquiera la relación de las teorías feministas.
Las teorías feministas surgieron para cuestionar la evidencia de la naturalización de las mujeres, que asociadas a lo biológico fueron excluidas de actividades consideradas masculinas. La fragilidad, la dulzura, la sumisión, la vulnerabilidad son atributos nada semejantes de aquellos exigidos en el universo de los deportes, que, sin embargo, son presentes en las prácticas discursivas, que imprimen modelos 'no históricos'. ¿O será que en todas las épocas y sociedades las mujeres fueron consideradas frágiles? ¿Siempre fueron constituidas como frágiles cuando asociadas a su sexo?
Cuestiones importantes surgen cuando pensamos como aparecen las mujeres en el escenario nacional. ¿En el país del fútbol quienes son nuestras "estrellas"? ¿Por qué no tienen la misma notoriedad que los hombres? Cuestiones importantes en la perspectiva epistemológica lanzada por los feminismos.
2. Problema
¿Por qué existe la tendencia generalizada, de que el judo masculino en comparación al femenino es más difícil?
INTRODUCCIÓN AL PROBLEMA
El judo es un deporte de contacto no muy reconocido por las personas, y muy frecuentemente confundido con otros deportes de combate o artes marciales. En el judo participan dos luchadores (judokas) los cuales por lo general son hombres, ya que se puede considerar bastante machista, en el cual no se valora mucho el papel de la mujer.
3. Objetivos
3.1 General
· Saber por qué el judo femenino no tiene tanta validez como lo tiene el masculino.
3.2 Específicos
· Indagar que es lo que hace menos válido el judo femenino.
· Reconocer cuales son los criterios para determinar si un deporte es valido o no con respecto al genero.
· Indagar más a fondo como surgió el judo femenino.
· Indagar que es lo que ha generado la implementación de judo en mujeres.
4. Unidad de investigación
4.1 ENSAYO: el judo femenino y el machismo: ¿gusto o necesidad?
Aun cuando el judo es un deporte duro que requiere un espíritu combativo similar al del boxeo, la mujer también lo practica y disfruta con sus ejercicios. Incluso han empezado a tomar parte en competiciones públicas, pero aun es pronto para asegurar un éxito similar al conseguido por los hombres.
La aproximación de la mujer al judo, depende de sus objetivos. Las que lo practiquen con fines competitivos tendrán que entrenarse con igual dureza y vigor que cualquier atleta hasta conseguir un estilo muy semejante al de los hombres.
Los estereotipos sociales tradicionalmente ligados a la feminidad, como la pasividad y la sumisión, junto a unas diferencias biológicas mal interpretadas siguen limitando la actividad físico-deportiva de las mujeres. Ellas practican menos deportes y con menos frecuencia que los hombres, inclinándose además por la natación, el tenis y la gimnasia, como prácticas que no contradicen el modelo femenino tradicional.
Las mujeres se han ido incorporando a medida que han accedido a otros espacios y actividades públicas, pero siempre bajo la amenaza del listón masculino que las ha situado por debajo de la marca.
Las interpretaciones más radicales sobre el machismo en el deporte lo definen como una expresión del sentimiento de inferioridad de los hombres frente a las mujeres, necesitando competir entre ellos y demostrar quién es el mejor para compensar su falta de autoconfianza. Las bases del machismo en le deporte se sustentan en la idea de que si existe una ámbito en el que no existen dudas sobre las diferencias biológicas entre hombres y mujeres (y sobre la superioridad masculina), ése es el deportivo.
Es la trasnochada cultura machista la que desarrolló ciertos mitos asociados al deporte y las mujeres, y que, en cierta forma, siguen funcionando en nuestro inconsciente colectivo, como son:
· El deporte hace daño al sistema reproductivo de la mujer.
· Mujeres y niñas quienes participan in el deporte sufren del conflicto del rol de género que causa problemas sociales y psicológicos.
· La participación en el deporte competitivo promueve lesbianismo en la mujer.
Según Eitzen y Sage, estos mitos han mantenido apartadas a la gran mayoría de las mujeres de la mayor parte de los deportes.
4.2 EL CUERPO FEMININO EN LOS DEPORTES
Los feminismos despiertan miedos que son vestigios de la representación social De la mujer fea, mal amada, lesbiana, que tuvo relaciones de frustración con los Hombres. La construcción de la feminidad esculpida en la imagen de la mujer sumisa, Frágil, pasiva que se embellece para atraer los hombres, fue ampliamente trabajada por La máquina médica, jurídica y psiquiátrica con el apoyo del discurso científico. La Educación Física, por largo tiempo, buscó sus fundamentos en las tesis de la “naturalización” de la hembra como ser exclusivamente procreador para desenvolver Sus programas de entrenamiento y actividad física para mujeres, utilizándose de la Biología y de la medicina deportiva, que exigía moderación. Por ejemplo: “la educación Física de la mujer debe ser orientada de acuerdo con su naturaleza específica, y llevando En cuenta las circunstancias de orden moral que urge tener presente, a fin de que esa Educación no sea perjudicial o escandalosa y socialmente nociva” (GOMES, 1958, p. 94-95).
La participación femenina en los deportes es llena de prohibiciones y obstáculos, Pero también, de resistencias y luchas a lo largo de la Historia. En diferentes épocas y Culturas encontramos indicios de prácticas deportivas y de entrenamiento de luchas Armadas realizadas por mujeres, como por ejemplo, en la Antigüedad, en Esparta, esas Prácticas eran constantes, pero no podemos decir el mismo de Atenas donde los Deportes eran prácticas masculinas. Paul Foucart, cita los juegos de HALOÁ, una Especie de Olimpíadas donde solamente las mujeres participaban (NAVARRO-SWAIN, 2000). Incluso, algunas de las primeras Escuelas de Educación Física excluían la Participación de las mujeres con el argumento de la fragilidad y vulnerabilidad Biofisiológica.
La primera Escuela de Educación Física era un espacio exclusivamente
Masculino en el Brasil. Mientras tanto, las escuelas alemanas de Educación Física Para Mujeres, en 1930, tenían el siguiente lema: “una chica para cada deporte y un Deporte para cada chica”, ellas ya peleaban con las americanas que predicaban el juego Por el juego (PFISTER, 1997). Al otro lado del mundo, en Japón, en 1926 ya se Realizaba la primera Conferencia de
¿Cuándo podremos tener el privilegio de ver una partida femenina, Solamente en los Juegos Olímpicos? El fútbol es un óptimo ejemplo para emprendemos una discusión sobre las mujeres en Los deportes. En 1996 Brasil hizo su debut olímpico en el Fútbol Femenino, lo que repercutió un juego de marketing nada coherente con los atributos exigidos pelo Deporte. Algunos clubes “famosos”, como Fluminense, Grêmio y Corinthians siguieron Las recomendaciones del proyecto de Marketing del Saad (club de fútbol femenino de Sao Paulo), que decía que, más allá de la competencia técnica es necesario tener belleza Para adentrar en campo (SILVA; COSTA; SALLES, 1997). Como el concepto de Belleza es estandarizado, podemos imaginar cual fue el destino de nuestras estrellas
Negras y todas aquellas que se huyan al estándar establecido. En 2004 el Fútbol Femenino conmovió el Brasil al conquistar arduamente una medalla de plata en las Olimpiadas de Atenas. Sin un salario digno, sin patrocinio y sin campeonatos Nacionales las atletas entraron para la Historia del Fútbol. Una historia que los Feminismos tienen enseñado a nosotros a leer en las entrelíneas o en los silencios (NAVARRO-SWAIN, 2000). Como es lo ejemplo de la pesquisa en andamiento sobre La memoria urbana de la ciudad de Pelotas-RS, a través del análisis del periódico Deportivo: “Revista de los Deportes” de 1948-1958, los autores dicen haber “señales de Un cierto vanguardismo, como es el caso del fútbol femenino”.
Los argumentos sexistas siempre fueron contradictorios tentaron excluir las
Mujeres en función de una supuesta fragilidad física, intolerancia a dolor y pelo don de La procreación, sin pensar que el propio acto de parir envuelve fuerza, coraje y mucha Dolor y sin pensar en una perspectiva histórica, pues podemos cuestionar: ¿En otros tiempos y culturas las mujeres eran también vinculadas a fragilidad física? ¿Existían sociedades en las cuales los deportes eran fundamentales en la cultura femenina? Lo importante es que las mujeres resistieran, tuvieran sus nombres marcados por momentos de gran alegría para a quién le gusta los deportes.
La producción teórica conceptual sobre la desnaturalización de los cuerpos, sobre el desempeño de los géneros, sobre la sexualización de las identidades y sobre todo, sobre la biologización de las mujeres fue y aún es un debate feminista de cuño epistemológico, pues está relacionado al aparato conceptual que aprisiona las mujeres a su cuerpo biológico. Estas discusiones se tornan bastante expresivas en áreas del conocimiento como la Historia, la Antropología, la Sociología y otras. En la Biología, en Física y en Química, muchas investigadoras se empeñan en discutir los valores e intereses generados en las ciencias, como Hubbard, Haraway y Harding como ejemplos de teóricas feministas preocupadas con cuestiones epistemológicas. En la área de la Educación Física ese movimiento empieza a ganar forma, y ya es posible hablar de una producción teórica sobre las cuestiones de las mujeres o mismo cuestiones de género, sin embargo, las Teorías Feministas no siempre son consideradas como el fundamento epistemológico que ampara esas discusiones.
Las discusiones de género fueron incorporadas al debate feminista entre el final de los años '60 e inicio de los años '70. Para Nicholson (2000), el concepto de género fue introducido para reemplazar al de sexo, pues al centrarse en la biología las raíces de las diferencias entre mujeres y hombres, el concepto 'sexo' colaboró con la idea de la inmutabilidad de estas diferencias y con la desesperanza de algunas tentativas de cambio. Ya para Scott (1994), género es caracterizado como una categoría analítica, como organización social de la diferencia sexual, no reflejando diferencias físicas y naturales entre hombres y mujeres, sino un conocimiento que establece significación para las diferencias corpóreas. También rechaza el carácter fijo y permanente de la oposición binaria, enfatizando la importancia de una desconstrucción y de los términos de Derrida. Entonces, el concepto surge con significados variados y es usado, básicamente, de dos formas: como objeto de estudio o como estructura analítica.
Su surgimiento en el escenario de los Estudios Feministas se debe en gran parte a las críticas hechas a los Estudios de las Mujeres, por constitución de un sujeto universal y consecuente carácter identitario: la mujer, como esencia. Sin embargo, los Estudios de Género nunca podrán sustituir o mismo sobreponerse a las Teorías Feministas, por su incapacidad en comprender los sujetos concretos, y porque soslayan el carácter jerárquico de la construcción de las subjetividades, como si todos fueran construidos de igual manera. Estudia en términos relacionales, con la pretensión de trabajar con simetrías humanas, lo que viene a sacar de la mirada la agenda feminista. Su amplia aceptación en los términos del feminismo, se debe en gran parte, a lo peyorativo y al miedo que la palabra feminismo suscita, como dice Navarro-Swain (2001: 12): "se decreta así, en el sentido común y en el análisis teórico, el fin del feminismo: por fin, ¿los géneros no son igualmente construidos socialmente? Sin embargo, haciendo depender de igual forma de lo social la constitución de lo femenino y de lo masculino, se olvida fácilmente el carácter jerárquico de la generización del ser humano". Mientras los Estudios de Género nivelan la construcción de los cuerpos en lo social, los Estudios de la Mujer fueron ampliamente criticados por la constitución de un sujeto universal, que en alguna medida, camufla las diferencias de clase, raza, etnia y sexualidad entre las mujeres.
"La Mujer", en el singular, es una ficción, un mito creado para mejor disciplinar, mejor domesticar. Navarro-Swain (1999), al discutir el pensamiento de Beauvoir, evidencia hasta qué punto aquellas ideas están ancladas en los cuadros binarios de división sexual jerarquizada. En el capítulo referente al lesbianismo, Beauvoir confronta ese personaje social a la verdadera mujer. La verdadera mujer, diferente de la lesbiana y de la prostituta, posee los atributos, socialmente construidos, referentes al modelo de femenino. Mientras la lesbiana es relegada a la aberración, la prostituta es mantenida en la orden del discurso. Sus existencias, aún así, son vinculadas a lo masculino y la referencia es el hombre, pues la primera es representada como una imitación del hombre, y, la segunda, vive en función del mismo, "trabaja" para el agrado del mismo.
Las negras, las latinas, las lesbianas y las operarias, son algunos de los personajes del feminismo que materializan la imposibilidad de un sujeto universal. Butler (1990) apunta la oposición de las mujeres al feminismo como sugestión de los limites de la política de identidad, dice ella: "Si alguien es una mujer, ese alguien no es solamente eso" (BUTLER, 1990: 20). La política de identidad sola puede ser cuestionada teniendo como fundamento una teoría que combate la división binaria de lo social, así como la construcción de los cuerpos sexuados y la fijación y permanencia de esas representaciones. Herederas del pensamiento foucaultiano, muchas feministas mostrarán que los cuerpos divididos en dos sexos opuestos y jerárquicamente diferenciados en lo social son parte de una construcción histórica.
El binarismo indica que la identidad femenina depende siempre de su opuesto, creando una representación fundamentada en la dependencia. Como dice Grosz (2000: 49):
Lo más relevante aquí es la correlación y asociación de la oposición mente/cuerpo con la oposición entre macho y hembra, en la cual hombre y mente, mujer y cuerpo, se alinean en las representaciones. Tal correlación no es contingente o accidental, es central al modo por la cual la filosofía se desarrolló históricamente y al modo como ella es vista hasta hoy. (...) La filosofía, como disciplina, excluye subrepticiamente la feminidad, y como consecuencia, la mujer, de sus prácticas, a través de su decodificación usualmente implícita de la feminidad como sinrazón asociada al cuerpo.
El espacio de articulación de autoras como De Lauretis (1994) y Haraway (1994) les posibilita cuestionar los presupuestos de las Teorías Feministas para colocarlos en movimiento, elaborando nuevos conceptos, revisando sus fundamentos y apuntando hacia nuevas perspectivas políticas, visibilizando la acción de las feministas. Los cuerpos marcados por el sexo y por la sexualidad evidencian la historicidad ilimitada de lo humano y el deporte es un lugar privilegiado para el estudio de esa construcción y reproducción de modelos hegemónicos. Teóricas como De Lauretis, Butler y Navarro-Swain cuestionan la división binaria de la sociedad. La importancia dada al sexo, al aparato genital, en la positividad y en la división social es una creación histórica y social, que modela los cuerpos en dos géneros jerárquicamente distintos, lo que nos lleva a interrogar: ¿Las mujeres siempre fueron vistas como frágiles? El feminismo surge justamente para sacudir las evidencias de esas representaciones, cuestionar la división sexual de la sociedad, oponerse a la jerarquización de los géneros, por eso, sus teorías no pueden ser disociadas de su acción política, pues ambas pasan por diferentes áreas del conocimiento.
5. Instrumento de recolección de información
La siguiente encuasta se ralizará con el fin de saber que conocimiento y que opinión tiene la sociedad acerca del deporte femenino y el machismo que aun se ve en muchos de ellos.
1. ¿Sabia usted que existe el judo femenino?
A. Si B. No
2. Para usted el judo es...
A. Un deporte con balón B. Un deporte de lucha C. Un deporte acuático
3. Cree usted que el judo femenino en comparación al masculino es:
A. Más duro B. Más fácil C. No requiere esfuerzo D. Igual
4. Usted cree hoy en día el machismo en los deportes es:
A. Igual B. Ha aumentado C. Ha disminuido D. Nunca ha existido E. Ya no existe
5. Cree usted que el judo y el karate son:
A. Lo mismo B. Completamente diferentes C. Muy parecidos
6. ¿Por qué crees que las personas practican el judo?
A. Por gusto B. Por defensa C. Por pasar el tiempo D. Por obligación
7. Cree usted que las mujeres que practican el judo son:
A. Muy poco femeninas B. Normales C. Muy femeninas D. Quieren ser hombres
8. Usted cree que las mujeres en los deportes son:
A. Muy malas B. Regulares C. Muy buenas
9. ¿Cree usted que las mujeres podrían llegar a ser mejores que los hombres en el judo u otro deporte?
A. Nunca B. Posiblemente C. Claro que si
10. Usted ha practicado judo...
A. Nunca B. Regularmente C. Casi siempre
6. Hipotesis
Hoy en día se sigue considerando a la mujer un ser inferior con tan pocas habilidades, que no puede ni siquiera llegar a imaginar el hecho de practicar un deporte que requiera fuerza y destreza como lo es el judo.
7. Conclusiones
· La mayoría de los encuestados opinan que la mujer, a pesar de ser muy buena en los deportes que realiza, nunca podrá llegar a ser mejor que los hombres.
· La mujer a lo largo de los años ha sido tomada como un sexo débil, en el cual no se haya cabida para el buen desempeño de un deporte.
· Las mujeres que practican deportes generalmente son consideradas machos, lesbianas o muy poco femeninas.
· La participación de las mujeres en los deportes aun no se ve mucho, dado que no existe mucho apoyo moral, económico, etc.
8. Glosario
· Judogi: equipo completo de judo.
· Judoka: persona que practica el judo.
· Tatami: estera sobre la cual se realizan las competiciones y los entrenamientos de judo.
· Randori: juego libre en el judo.
· Uchi-komi: es una práctica repetida.
· Kata: serie de movimientos agrupados en diversas fases y efectuados de acuerdo con una formula establecida.
· Ippon: punto completo o total = 10 puntos.
· Waza-ari: casi ippon = 7 puntos.
· Waza-ari ni chikai waza: casi waza-ari = 5 puntos.
· Kinza: ligera ventaja = 3 puntos.
· Shido: nota = 3 puntos.
· Chui: aviso = 5 puntos.
· Keikoku: advertencia = 7 puntos.
· Hansokumake: descalificación = 10 puntos.
· Feminismo: conjunto de teorías sociales y prácticas políticas en abierta crítica de relaciones sociales históricas, pasadas y presentes, motivadas principalmente por la experiencia femenina.
· Aberración: desviación del tipo normal de un ser vivo.
· Corpóreo: que tiene cuerpo. Relativo al cuerpo.
· Vestigios: señal o noticia de algo pasado.
· Naturalización: introducción y asimilación de un extranjero a las costumbres de un país.
· Vanguardismo: movimiento de renovación y exploración artística, surgido en el siglo xx.
· Sexistas: del sexismo o relativo a el.
· Peyorativo: palabra o modo de expresión que indica una idea desfavorable o despectiva.
· Etnia: comunidad natural de hombres, que presentan ciertas afinidades raciales, lingüísticas, religiosas o culturales.
· Jerarquizacion: organización o clasificaciones en niveles o jerarquías.
9. Bibliografia
· http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/lri/tapia_l_m/capitulo0.pdf
· http://www.wordreference.com/definicion/
· http://www.definicion.org
· http://es.wikipedia.org/wiki/Feminismo
· http://www.judo-do-amici.com.ar/grados/index.php?pag=ficha.php&id=5&cap=28
· http://www.judochile.cl/sitioWeb/interesante.htm




















